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Un ángel llamado Mari Carmen la endocrino, y los ángeles de la UCI del Hospital Carlos Haya un 10

LOS ANGELES DE CARLOS HAYA

Un ángel llamado Mari Carmen, endocrino, y los ángeles de la UCI del Hospital Carlos Haya

Hoy escribo desde el corazón.
Este no es un post profesional, ni comercial, ni estratégico.
Es un post humano, real y necesario.

Hoy mi web no habla de bodas, ni de luz, ni de encuadres.
Hoy habla de vida, de miedo, de esperanza y de gratitud eterna.

La historia comienza con mi hijo, Gustavo

Desde hace tiempo, mi hijo Gustavo, con solo 17 años, no se encontraba bien.
Analíticas, visitas médicas, pruebas… y todo parecía normal.
Nada hacía sospechar que algo grave se estaba gestando.

Hasta que hace unos días, la afección dio la cara con toda su fuerza:

Hipertensión

Fuertes dolores de cabeza

Mareos constantes

Vómitos

Pérdida de fuerza

Síntomas que, en un chico de 17 años, nadie espera que escondan algo serio.

Urgencias, pruebas… y el primer ángel

Comenzó entonces un camino de urgencias, electros, radiografías, escáneres, analíticas…
Buscando una causa. Una pista. Algo.

Y ahí apareció nuestro primer ángel.

Mari Carmen, endocrino. Humanidad en estado puro

Mari Carmen no solo es endocrino.
Mari Carmen irradia humanidad, compromiso y vocación.

Tuvo una sospecha.
Algo poco común en un niño, pero un hilo del que empezó a tirar sin soltarlo.

Se implicó como si Gustavo fuera su propio hijo:

  • No se separó de él

  • Empujó la camilla por los pasillos para acelerar pruebas

  • No quiso esperar

  • No miró el reloj

  • No delegó lo importante

Y su intuición fue correcta.

hospital regional malaga

Un diagnóstico que podía haber llegado tarde

Sus sospechas eran ciertas.

Sin dudarlo:

  • Buscó una cama en la UCI

  • Activó el protocolo

  • Se pusieron manos a la obra para salvar lo más importante: su salud.

Medicación y
Control absoluto.

Todo esto bajo la mirada de un niño de 17 años que nunca había estado hospitalizado, pero que ha demostrado una madurez, una entereza y una fortaleza que me emocionan como padre.

Los ángeles vestidos de azul: la UCI

Y allí aparecieron los demás ángeles.
Los que no llevan alas, pero sí batas azules.

Los ángeles de la UCI del Hospital Carlos Haya.

Sus enfermeros y TCAE No lo han dejado ni un solo momento.
No han podido ser más atentos, más humanos, más cariñosos.

  • De día

  • De noche

  • Sin descanso

  • Sin perder una sonrisa

  • Sin perder la empatía

Vuestro nivel de implicación ha sido simplemente inolvidable.

Muchos Ángeles desde el personal de limpieza, pinches que le daba el menu del día, celadores, auxiliares , enfermeros, anestesistas, médicos, todos un aplauso!

La prueba definitiva y la calma

Llegó la prueba de imagen.
Y confirmó lo que Mari Carmen ya sabía.

Así que todo se puede tratar y solucionar.

Hoy:

  • Gustavo está estable

  • Las analíticas están niveladas

  • Ya es otro

  • Ya es él

  • Ya es Gustavo Valverde Jr

Ahora solo esperar resultados de tantísimas pruebas y su próxima intervención y ya después su recuperación total.

Ya están con él unos nuevos Ángeles, los de la primera planta, donde lo han trasladado.
Lo están llenando de mimos y atenciones, y se desviven tanto por él como por nosotros.

Gracias también a esos Ángeles de la primera planta por su humanidad y su empatía.

Otro Ángel más apareció: Yanira, la anestesista.
Habló con él en su lenguaje, le explicó cómo serán las pruebas y cómo será su intervención. Fue una charla tierna, cercana y tranquilizadora.

Otro Ángel sin alas, esta vez vestida de verde.
Gracias, Yanira.

Y siguen apareciendo Ángeles…
Noelia Maldonado, de enfermería. Tampoco llevaba alas, pero volaba cuidando de mi niño.
Gracias, Noelia.

Son tantos que no podría nombrarlos a todos.
Carlos Haya es realmente un cielo… pero aquí, en la tierra.

A todos los que habéis estado y estais con él,
a todos los que le habéis sonreído,
a los que le habéis preguntado: “Gustavo, ¿cómo estás? ¿Qué necesitas?”,
a todos los que os estáis desvivendo por él…

GRACIAS.

Quiero terminar este post con dos reflexiones muy claras:

1️⃣ Para los padres y madres

Nunca ignoréis los síntomas de vuestros hijos.
Aunque parezcan pequeños.
Aunque las pruebas iniciales no digan nada.
Escuchad, insistid, confiad en vuestro instinto.

2️⃣ Para todos

Sí, existen ángeles en la tierra.

Se llaman:

  • Mari Carmen, endocrino.

  • Y todos los profesionales de la UCI del Hospital Carlos Haya 

    En un escenario donde la sanidad pública avanza muchas veces con recursos limitados y plantillas al límite, existen personas que van mucho más allá de su puesto, de su horario y de lo que figura en un protocolo.
    Existen ángeles de vocación y empatía.

    Profesionales que, aun sin tener todos los medios necesarios, entregan lo más valioso que poseen: su humanidad.
    Manos que sostienen cuando el miedo aprieta, miradas que tranquilizan sin palabras, voces que explican, acompañan y reconfortan cuando todo parece incierto.

    Son médicos, enfermeras, auxiliares, celadores, personal de limpieza, técnicos… personas que trabajan con el corazón por delante, que no se limitan a curar cuerpos, sino que cuidan almas.
    Que entienden que detrás de cada paciente hay una familia, una historia, una preocupación, una esperanza.

    En medio del cansancio, de las guardias interminables y de la presión diaria, siguen dando lo mejor de sí mismos.
    Porque su vocación no entiende de carencias, entiende de compromiso.
    Porque su empatía no se agota, se multiplica.

    A todo ese personal sanitario que lucha cada día con todas sus fuerzas y con todos los medios de los que dispone —muchas veces insuficientes—, gracias.
    Gracias por no rendirse.
    Gracias por estar.
    Gracias por demostrar que la verdadera grandeza de la sanidad no siempre está en la tecnología, sino en las personas.

    Nuestro reconocimiento y gratitud más sincera a esos ángeles que, sin alas visibles, salvan, cuidan y acompañan cada día.

Habéis dado vuestra vida, vuestro tiempo y vuestro corazón por el bienestar de mi hijo.
Nuestro agradecimiento será eterno.

Solo puedo deciros una cosa:

👉 Os debo una. Y muy, muy grande.
Gracias por tanto. De corazón. ❤️

 
uci carlos haya

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